Tras reconocer que la entidad se encuentra «muy lejos de lo óptimo» y arrastra un déficit de hasta el 300% en policías locales, el Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP) demandó un incremento superior al 100% en el presupuesto local de seguridad y justicia para el próximo año. Miguel Calderón, coordinador del órgano ciudadano, advirtió que el aumento del 20% otorgado el año pasado es insuficiente ante la magnitud de una crisis que ya acumula 20 meses de mantener al estado entre las 8 entidades con mas homicidios dolosos.
«Si no fuera por la federación y por ese cobijo que tenemos de la presencia de más de 22,000 efectivos de las diferentes corporaciones de alcance nacional, la verdad es que la incidencia delictiva fuera mucho más trágica de lo que ha sido», admitió Calderón en entrevista, subrayando la debilidad de las instituciones locales frente a una dinámica delincuencial que «rebasó todo pronóstico».
El desinterés por el servicio policial mantiene en números críticos las convocatorias; un ejemplo de ello es Culiacán, donde apenas se registraron 23 aspirantes, mientras que en otros municipios la cifra cayó a menos de diez inscritos. El coordinador del CESP atribuyó este fenómeno a una «deuda histórica» que ha demeritado el prestigio del oficio por décadas, sumado al alto riesgo que representa el cargo. Al respecto, reveló que durante este periodo de crisis más de 80 agentes —entre corporaciones civiles y militares— han perdido la vida en cumplimiento de su deber en Sinaloa.
Ante este panorama, y para contrastar el comportamiento «errático» de la violencia —donde los días de bajas delictivas y detenciones récord suelen ser seguidos por repuntes abruptos de homicidios—, el CESP planteó la necesidad de replicar estrategias de estados como Chihuahua y Sonora. Entre las propuestas urgentes destacan elevar la competitividad de los sueldos, garantizar mejores prestaciones para viudas y huérfanos, y abrir las convocatorias de reclutamiento de manera formal en otras entidades de la República.