El Gobierno de México reafirmó este martes su postura respecto a la situación legal del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, asegurando que no existen investigaciones abiertas en su contra a nivel federal y que el Gobierno de Estados Unidos aún no ha entregado pruebas que sustenten los señalamientos de presuntos vínculos con grupos delictivos.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fue enfático al declarar que las áreas de inteligencia mexicanas no han detectado ninguna conducta ilícita por parte de Rocha Moya. El funcionario subrayó que las fuerzas federales han operado con total libertad en Sinaloa, logrando la captura de objetivos de alta prioridad sin enfrentar obstáculos.
Por su parte, Roberto Velasco Álvarez, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), confirmó que México ya formalizó la petición de información mediante una nota diplomática enviada a través de la Embajada en Washington.
Velasco precisó que, a pesar de mantener una comunicación «fluida y cotidiana» con el Departamento de Estado y la Embajada estadounidense en México, hasta este momento no se ha recibido una respuesta formal ni evidencia alguna que respalde las versiones difundidas en reportes recientes. Con esto, el Gabinete de Seguridad cierra filas en torno al mandatario estatal mientras se aguarda el reporte oficial de las autoridades norteamericanas.