La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que el Gobierno de México recibió formalmente diez solicitudes de detención provisional con fines de extradición por parte de Estados Unidos, las cuales incluyen al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que su administración actuará bajo los principios de legalidad y soberanía, sin ceder a presiones externas.
Sheinbaum detalló que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió la documentación la noche del 28 de abril y, de forma inmediata, fue turnada a la Fiscalía General de la República (FGR). Corresponderá a la Fiscalía analizar si las pruebas enviadas por el Distrito Sur de Nueva York tienen el sustento necesario para proceder bajo las leyes mexicanas.
La mandataria expresó un «extrañamiento» hacia las autoridades estadounidenses debido a que el Departamento de Justicia hizo públicos los cargos antes de que se completaran los protocolos diplomáticos, rompiendo la confidencialidad que suelen tener estos procesos. Sin embargo, fue enfática al señalar que «si la Fiscalía recibe pruebas contundentes, deberá proceder conforme a derecho», asegurando que en su gobierno no habrá protección para nadie que haya cometido ilícitos.
Finalmente, la presidenta reiteró que cualquier orden de aprehensión en territorio nacional requiere datos de prueba sólidos que indiquen la comisión de un delito, por lo que el proceso quedará estrictamente en manos de la autonomía de la FGR para determinar la viabilidad de las solicitudes de extradición.