A un año de la desaparición forzada de David Antonio Ruelas Pérez (21 años) y José Isaías Ibarra (23 años), familiares, amigos y el colectivo «Madres en Lucha Por Tu Regreso a Casa» realizaron una movilización que culminó con el ingreso forzado a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La jornada inició en la Catedral de Culiacán, punto de partida de la marcha. David y José fueron vistos por última vez el 31 de marzo de 2025 en el estacionamiento de su unidad académica en Costa Rica. Durante la concentración inicial, Martha, madre de David Antonio, denunció la falta de resultados en las investigaciones:
«Privaron de la libertad a mi hijo y a José Isaías. Se llevaron estudiantes, nuestros hijos nada más querían estudiar. Exijo al gobernador y al gobierno que nos ayuden a buscarlos. No hay ningún avance; yo siento que ya no se buscan, más que cuando nosotros vamos a pegar fichas. Siento que no los buscan y nosotros los queremos de regreso en casa. Ya hace un año del dolor, estamos muertos en vida».
El contingente avanzó por la Avenida Álvaro Obregón y el Boulevard Enrique Sánchez Alonso hasta llegar a la sede de la Fiscalía. Ante la falta de atención inmediata, los manifestantes ingresaron por la fuerza al auditorio del inmueble para exigir una audiencia con la titular de la institución, Claudia Zulema Sánchez Kondo.
Durante el ingreso, se registró un altercado entre un elemento de la Policía de Investigación y Reynalda Pulido, líder del colectivo de búsqueda. Pulido denunció haber sido agredida físicamente, agravando lesiones preexistentes en su brazo izquierdo:
«El policía me agarró el brazo y me lo tronó. Yo tengo lastimado, he recibido infiltraciones. Al quererle mover la pistola, él me dobló el brazo. Quisieron cerrar la puerta y traía el arma por un lado; al abrazarme el brazo, me lo tronó. Ya me duele para moverlo», declaró la activista.
Pese a que al lugar acudieron el vicefiscal de Derechos Humanos, Eladio García Arredondo, el vicefiscal de la zona centro, José Roberto Quiñónez, y la titular de la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada, Minerva Alicia Anaya, los manifestantes rechazaron el diálogo con ellos.
Como medida de presión extrema, diversas madres buscadoras se encintaron a los muros del recinto, asegurando que no se retirarán hasta ser atendidas personalmente por la Fiscal General. Al cierre de esta edición, cerca de 70 personas permanecen dentro del auditorio denunciando un rezago sistemático en los expedientes de desaparición en el estado.