La Fundación Balto y Togo emitió un emotivo mensaje de despedida para Ricardo Misael, el adolescente de 16 años asesinado en Culiacán, revelando que el joven tenía la firme aspiración de convertirse en médico veterinario. A través de sus redes sociales, la organización protectora de animales lamentó la interrupción de un «sueño tan noble», describiendo a Ricardo como un joven deportista, valiente y de valores firmes que dedicaba gran parte de su tiempo al cuidado de gatos abandonados.
«Tenía un corazón sensible y generoso, siempre dispuesto a ayudar, especialmente a los gatitos abandonados que encontraba en su camino; no dudaba en tender la mano, en proteger, en alimentar, en brindar cariño», compartió la fundación en un comunicado que rápidamente se viralizó. La organización subrayó que la energía y bondad del menor eran testimonio de la gran persona que estaba formando, destacando que su muerte representa una pérdida irreparable para la comunidad rescatista.
El homenaje fue acompañado por una ilustración que muestra a Ricardo con rasgos juveniles, portando alas y una aureola, mientras sostiene con ternura a dos gatitos rescatados. Para la fundación, esta imagen simboliza el legado que el joven deja en Culiacán: un ejemplo de compasión y amor hacia los seres más vulnerables, una misión que pretendía profesionalizar en el futuro a través de la medicina veterinaria.
Finalmente, Balto y Togo hizo un llamado a la solidaridad y el respeto hacia la familia de Ricardo, asegurando que «su legado vivirá en cada acto de amor hacia los animales y en cada gesto de compasión». Con este mensaje, la comunidad animalista de Sinaloa se suma a la exigencia de justicia, recordando que nada justifica que un proyecto de vida basado en el servicio y la nobleza haya sido silenciado de forma tan violenta.