En el marco del Día del Amor y la Amistad, parejas en el centro de la ciudad expresaron que el 14 de febrero se ha convertido en una fecha con un enfoque comercial, donde la compra de regalos suele cobrar mayor protagonismo que el significado emocional de la celebración.
Una joven pareja consideró que la fecha se asocia principalmente con el consumo de productos como flores, peluches o chocolates, impulsado en parte por la publicidad y las tendencias sociales. Desde su perspectiva, las muestras de afecto no deberían limitarse a un solo día, ya que pueden realizarse en cualquier momento del año sin necesidad de cumplir con expectativas externas.
Asimismo, señalaron que en algunos casos existe presión social para obsequiar algún detalle, lo que genera comparaciones entre amigos o conocidos sobre quién recibió regalos y quién no.
Comentaron que, más allá de lo comercial, el valor de una relación se construye con acciones cotidianas, por lo que consideraron que el énfasis debería centrarse en la convivencia y no en el gasto.
Además, indicaron que factores como las actividades personales o la preferencia por reunirse en horarios más tempranos han influido en la manera en que algunas parejas deciden conmemorar la fecha, optando por celebraciones más sencillas o incluso posponiéndolas.