La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa puso en marcha la campaña “Todos prevenimos el robo de vehículos”, con la cual busca informar a la ciudadanía sobre las graves consecuencias legales de participar en este delito, ya sea de forma directa o por la posesión de unidades robadas.
Las autoridades señalaron que, aunque una persona argumente desconocer la procedencia de un vehículo, el simple hecho de conducirlo o tenerlo bajo resguardo cuando cuenta con reporte de robo conlleva sanciones penales. Según el Código Penal, las penas por transitar o poseer un automóvil robado van de los 5 a los 15 años de cárcel.
En casos de robo directo, las sanciones se vuelven más severas: de 5 a 10 años por robo simple y hasta 25 años de prisión si el delito se comete con violencia. Durante el mes de enero se registraron 448 denuncias por este ilícito, de las cuales se reportó la recuperación de 405 unidades. Se exhorta a la población a revisar minuciosamente la documentación antes de cualquier compra y a denunciar cualquier actividad sospechosa a las líneas 9-1-1 o 089.