Liberan recursos para cubrir pagos pendientes en la UAS aunque existe incertidumbre para las futuras quincenas

Tras varios días de gestiones ante autoridades federales, se logró destrabar los recursos necesarios para cubrir compromisos financieros pendientes de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Sobre este tema, el rector Jesús Madueña Molina informó que gracias a la intervención del gobernador del estado y del doctor Ricardo Villanueva, Hacienda liberó los fondos que se encontraban retenidos.

El funcionario explicó que el lunes pasado llegaron los recursos correspondientes al mes de enero y que este miércoles se recibirán los del mes de febrero. Detalló que estos montos permitirán cubrir pagos al Seguro Social, al Servicio de Administración Tributaria, garantizar las quincenas de los trabajadores y jubilados, así como iniciar el abono del préstamo otorgado por el Gobierno del Estado.

Madueña Molina precisó que el lunes se recibieron 552 millones de pesos y que se espera la llegada de alrededor de 800 millones más. Con ello, este mismo mes se realizará un pago de 145 millones de pesos al Gobierno del Estado como parte del compromiso financiero adquirido por la institución.

El rector reconoció que aún existen adeudos importantes, entre ellos 240 millones de pesos al Seguro Social, 140 millones al SAT, 240 millones al Infonavit y 130 millones correspondientes a prima vacacional pendiente. Señaló que con la llegada de los recursos se podrá avanzar en la regularización de estas obligaciones.

Respecto a la posibilidad de que vuelvan a presentarse problemas similares, Madueña Molina admitió que no existe una certeza absoluta. Indicó que todo dependerá de que Hacienda no vuelva a cerrar ventanillas, como ocurrió el año pasado en los meses de febrero y marzo, lo que generó dificultades para cumplir con los pagos.

Finalmente, reiteró que la reingeniería administrativa es la única vía para garantizar la estabilidad financiera de la universidad a largo plazo. Aseguró que este proceso no se limita a descuentos, sino a una serie de ajustes necesarios para preservar el funcionamiento de la institución y el sistema de jubilaciones.