Para evitar que el gusano barrenador llegue al ganado de Sinaloa, la Unión Ganadera Regional (UGRS) y autoridades federales se reunieron para reforzar las revisiones en los puntos de entrada al estado.
Hasta el momento, Sinaloa se mantiene limpio de esta plaga, pero los ganaderos y el personal de SADER acordaron no bajar la guardia. El plan es mantener una vigilancia estricta en las estaciones cuarentenarias, como las de La Concha I y II, donde revisan a fondo las vacas y los camiones que las transportan. Ahí les aplican tratamientos para matar larvas y garrapatas antes de que sigan su camino.
Además de las inspecciones técnicas y los diagnósticos rápidos, también están capacitando a los productores y veterinarios locales. La idea es que todos sepan identificar a tiempo los síntomas o heridas en los animales que indiquen la presencia del gusano. Según los dirigentes ganaderos, el objetivo es proteger el patrimonio de los productores sinaloenses y que la plaga no se convierta en un problema para la comercialización de la carne.