Refuerzan estrategia de seguridad en Sinaloa; Harfuch supervisa operativos en la entidad

La seguridad en el estado de Sinaloa se mantiene bajo un esquema de vigilancia reforzada y coordinación federal, confirmándose este miércoles el arribo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a la Base Aérea Militar N°10. El titular de la dependencia se encuentra en la entidad para supervisar directamente la mesa de seguridad estatal y ajustar la estrategia operativa en respuesta a la violencia generada por pugnas internas de grupos de la delincuencia organizada. Esta división interna, originada por el traslado de Ismael «El Mayo» Zambada, uno de los jefes de estas estructuras hacia Estados Unidos, ha mantenido un despliegue militar continuo para intentar contener los ataques y homicidios en la capital sinaloense.

La postura del Gobierno de México frente a esta crisis enfatiza que no se recurrirá a un enfrentamiento militar abierto, bajo el argumento de que las estrategias de confrontación directa implementadas en el pasado reciente solo exacerbaron los niveles de violencia. En su lugar, el plan de acción se concentra en el desmantelamiento de laboratorios de producción de droga y en la ejecución de detenciones bajo estricto marco legal, apoyadas en labores de inteligencia y la creación de carpetas de investigación. La prioridad establecida es evitar afectaciones a la población civil y atender las causas sociales para impedir que los jóvenes se integren a las filas delictivas.

Respecto a la situación en Sinaloa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló que, a pesar de la complejidad del panorama, se mantiene un trabajo constante para proteger a la ciudadanía. «Lo que se busca es la detención en el marco de la ley de los grupos delincuenciales. Para poder detener a un presunto delincuente pues tiene que haber una carpeta de investigación y su detención, y al mismo tiempo atender las causas», manifestó la mandataria al referirse a la metodología de intervención actual. Asimismo, subrayó la importancia de la corresponsabilidad internacional, exigiendo que el gobierno de Estados Unidos controle de manera indispensable el flujo ilegal de armas hacia México, ya que se estima que el 75% del armamento incautado en territorio nacional proviene de dicho país.

En el análisis de resultados, se destaca que el primer año de la actual gestión registra una tendencia a la baja en el promedio nacional de homicidios dolosos, ubicándose en 64 casos diarios, en contraste con los picos registrados en periodos anteriores que alcanzaron las 100 muertes por día. A pesar de estos indicadores estadísticos y la fuerte presencia de fuerzas federales en puntos críticos de Sinaloa, el gobierno reconoce que persiste una percepción de inseguridad entre los habitantes. No obstante, se ha reiterado que México mantendrá su soberanía e independencia frente a presiones externas, rechazando cualquier intervención militar extranjera y apostando por la inteligencia estratégica para pacificar la región.