La reciente aprobación de la Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales establecen un cambio estructural en la gestión del recurso hídrico en México, lo que representa nuevos retos y áreas de participación para instituciones académicas como la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), señaló el doctor Fernando García Páez, especialista en hidrología e hidráulica.
El académico de la Facultad de Ingeniería Culiacán explicó que la legislación impulsa un modelo centrado en el uso eficiente del recurso y en la generación de indicadores de medición, rubros en los que la UAS cuenta con proyectos y experiencia técnica que pueden contribuir a cumplir lo estipulado en la norma.
García Páez destacó que la universidad ha trabajado en sistemas de medición para canales y distritos de riego que permiten evaluar pérdidas por conducción, evaporación y aplicación del agua, por lo que consideró que estos conocimientos pueden integrarse a los esfuerzos nacionales para mejorar la eficiencia hídrica.
Otro aspecto señalado fue la promoción de la cultura del agua, responsabilidad que, indicó, será fortalecida desde la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), mediante proyectos que impulsen investigación, desarrollo tecnológico y transferencia de conocimiento.
Sobre las áreas de enfoque de la nueva ley, mencionó que los estudios de agua subterránea serán prioritarios debido a la baja disponibilidad en diversas regiones del país. En este sentido, subrayó que la UAS podría participar en proyectos vinculados a la recuperación de acuíferos y atención a la sobreexplotación, especialmente en zonas agrícolas con alta demanda.
El docente también resaltó que la normativa incorpora la captación de agua de lluvia y prevé que se integren lineamientos técnicos para que estos sistemas sean incluidos en reglamentos de construcción municipales. Además, indicó que el tratamiento y reutilización de aguas residuales serán componentes clave, rubros en los que universidades ya desarrollan soluciones innovadoras como sistemas biológicos de filtración y procesos de coagulación de contaminantes.
García Páez agregó que áreas académicas como ingenierías, agronomía y ciencias químicas cuentan con proyectos que pueden alinearse a los lineamientos federales que emitirán dependencias como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
Finalmente, señaló que el sector universitario puede desempeñar un papel activo en procesos de consulta y participación ciudadana, así como en la actualización de planes de estudio vinculados al manejo del recurso hídrico, siempre que exista coordinación institucional al interior de la UAS.