Pacientes y familiares que acudieron este jueves al área de Urgencias del Hospital General Regional No. 1 del IMSS, mejor conocido como Seguro Viejo, coincidieron en que la mayor molestia no es con el personal médico, sino con los vigilantes, a quienes acusan de trato prepotente y poca empatía.
Reconocieron que el servicio está saturado, pero señalaron que la manera en que los guardias se dirigen a los familiares “empeora” la experiencia en momentos críticos.
Una mujer que esperaba atención para su mamá, con una fractura de cadera, dijo que desde las 04:00 h seguían sin asignación de camilla.
“Ya la vio el trauma, pero no hay camilla. Mi mamá se está quejando mucho y seguimos esperando desde las cuatro de la mañana.”
Otra usuaria relató que a su padre le retiraron la cama de piso mientras ella no estaba presente, lo que las obligó a permanecer en Urgencias sin poder pasar a otra área.
“Desde ayer a las tres de la tarde estamos esperando que nos regresen la cama. No podemos ir para allá porque dicen que es por nuestra seguridad, y lo entendemos, pero los vigilantes vienen a hablarnos de mala manera.”
Una tercera entrevistada comentó que la restricción de familiares en ciertas áreas es comprensible, pero cuestionó la actitud del personal de seguridad.
“Ellos se organizan para no tener lleno allá, y eso está bien, pero no se ponen en el lugar de uno.”
Pese a las quejas, todas coincidieron en que la saturación del hospital parece relacionada con el aumento de emergencias en la ciudad, y que el personal médico ha brindado atención dentro de sus posibilidades.