El gobernador Rubén Rocha Moya rechazó que exista un “desplazamiento” de familias por la violencia en Sinaloa, aunque reconoció que persisten desplazamientos intermitentes en comunidades de la sierra, particularmente en Tepuche, donde dijo que las familias están registradas y reciben atención.
El mandatario también confirmó un enfrentamiento ocurrido en Culiacán derivado de un operativo para rescatar a una persona privada de la libertad, en el que civiles repelieron a militares, lo que generó alarma entre habitantes de la zona. “Eso genera pánico… y esas cosas ocurren”, reconoció.
Al referirse a la situación de la capital, Rocha aseguró que Culiacán “está reactivado” en lo económico y en la vida nocturna. Señaló que existe un incremento del nueve por ciento en la recaudación del Impuesto Sobre Nómina, que los restaurantes operan en horarios normales y que hay operativos especiales en coordinación con empresarios. “Tenemos operativos especiales… y relación directa con empresarios”, sostuvo.
En otro punto, el gobernador explicó que la decisión de cancelar la ceremonia del Grito de Independencia se tomó por razones de seguridad, al advertir que cualquier incidente con pirotecnia o drones podía provocar una estampida. “Con cualquier cuete… se puede generar estampida”, dijo al justificar la medida.
Respecto a la educación, aseguró que entre el 78 y 86 por ciento de las escuelas mantienen asistencia regular, aunque admitió que persiste temor entre padres de familia. Dijo que la Secretaría de Educación Pública y Cultura mantiene un operativo de cercanía para supervisar planteles y generar confianza en la comunidad escolar.
Los dichos del gobernador ocurren tras una serie de hechos violentos en septiembre, como el asesinato de la maestra Jezamel Rodríguez Azueta en Altata, la quema de la biblioteca de una secundaria en Bellavista, el ataque de explosivos con drones en Agua Caliente de los Monzón y enfrentamientos derivados de operativos en la capital.