La presidenta estatal del PAN en Sinaloa, Wendy Liliana Barajas Cortés, advirtió que la entidad atraviesa una crisis económica y de seguridad que ha impactado directamente en las familias. Señaló que no es la sequía, sino la violencia y la falta de condiciones de confianza, lo que ha provocado el cierre de negocios, el abandono de actividades productivas y la pérdida de empleos.
Barajas informó que, según datos del Colegio de Economistas, en Sinaloa se han perdido más de 20 mil empleos en sectores como construcción, agricultura, turismo y servicios, mientras que la inversión extranjera ha disminuido en un 83 por ciento. Además, estimó que el estado registra una pérdida económica cercana a los 65 mil millones de pesos, lo que equivale a un 10 por ciento del producto interno bruto.
La dirigente panista recordó que la violencia mantiene a miles de personas fuera del mercado laboral y genera temor en la sociedad, lo que limita la reactivación económica. En este contexto, hizo referencia a hechos recientes como el asesinato de una docente en Navolato, que han causado indignación y reflejan la falta de resultados en materia de seguridad.
Desde el PAN, Barajas exigió a los tres niveles de gobierno reconocer la situación real y brindar soluciones efectivas. Sostuvo que la ciudadanía demanda paz, certidumbre e inversión, y advirtió que los sinaloenses ya no creen en justificaciones ni discursos vacíos.