El presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Óscar Loza Ochoa, informó que en lo que va del año han abierto 45 expedientes por asesinatos de policías en Sinaloa, incluido el caso del comandante atacado ayer en Culiacán.
Cada vez que ocurre un hecho así, explicó, la CEDH pide a las autoridades tres medidas básicas: que las patrullas no salgan con un solo agente, que los policías se reúnan en un punto seguro al terminar su turno y que se les permita llevar su arma de cargo a casa.
“Hay que cuidar a quienes nos cuidan. Por eso insistimos en que los policías deben portar su arma de cargo también fuera de la jornada laboral”, dijo Loza Ochoa.
Aunque las autoridades aceptaron las tres medidas, hasta ahora solo cumplen la primera. El ombudsman recordó que la ley no prohíbe que los elementos lleven su arma asignada fuera del servicio, como sí lo hacen los escoltas de funcionarios y particulares.