La Secretaría de Seguridad Pública del Estado reporta que alrededor de 300 cámaras de videovigilancia están operativas en Sinaloa, entre equipos nuevos y reemplazos de los que habían sido vandalizados. Sin embargo, las autoridades no precisan cuántos delitos han sido frustrados o resueltos directamente gracias a este sistema.
La vocera de la corporación explicó que las cámaras sí se utilizan para dar seguimiento a eventos delictivos y como apoyo en investigaciones, pero no se lleva un conteo público de casos exitosos originados por estas herramientas. «Actualmente hay aproximadamente 300 cámaras operando; son utilizadas por las autoridades para dar seguimiento en caso de algún evento delictivo y para investigaciones a solicitud de las fiscalías», indicó Verona Hernández.
Aunque la SSP asegura que la red de videovigilancia fortalece la reacción y monitoreo en zonas estratégicas, persisten dudas sobre su eficiencia real para prevenir delitos o detener a los responsables en flagrancia.