El análisis de siniestralidad vial realizado por Mapasin señala que durante el primer semestre de 2025 se registró una disminución del 25% en el número de siniestros viales en Culiacán, en comparación con el mismo periodo del año anterior. La cifra pasó de 1,343 incidentes en el primer semestre de 2024 a 1,041 en el mismo periodo de 2025.
La reducción se observó en cinco de los siete tipos de siniestros viales evaluados, principalmente en colisiones contra vehículos en movimiento, que constituyen la mayoría de los incidentes en la ciudad. No obstante, se identificó un aumento en siniestros que involucran a usuarios vulnerables como peatones, ciclistas y motociclistas.
Respecto a la mortalidad vial, el reporte indica que el número de peatones fallecidos en sitio disminuyó de nueve en 2024 a tres en 2025. En el caso de motociclistas, la cifra bajó de ocho a tres. Sin embargo, los ciclistas registraron un incremento tanto en siniestros como en muertes.
El análisis detalla que el 58% de las personas fallecidas en siniestros viales corresponden a usuarios vulnerables, mientras que el 42% restante fueron conductores de vehículos motorizados. La mayor concentración de siniestros y muertes ocurrió en horarios de mayor movilidad, particularmente entre la mañana y la tarde, con un pico entre la 1 y 3 de la tarde.
Además, se identificó que los fines de semana siguen siendo el periodo con mayor mortalidad vial, especialmente sábado y domingo. La mayoría de las víctimas fueron hombres de entre 15 y 29 años, aunque también se registró una participación importante de personas entre 30 y 69 años.
El informe señala la necesidad de mejorar la iluminación en las vialidades para proteger a peatones y ciclistas, debido a que muchos siniestros ocurren en condiciones de baja visibilidad. También se destaca la importancia de incluir a motociclistas y usuarios de movilidad eléctrica en las políticas de seguridad vial.
Mapasin atribuye la reducción en siniestralidad y mortalidad vial a una combinación de factores, como mejoras en infraestructura, campañas de difusión y cambios en patrones de movilidad. Sin embargo, advierte que, sin una intervención continua, el riesgo de aumento en accidentes con víctimas fatales podría incrementarse en los próximos años.