Caso Cuén: un aniversario marcado por el silencio y la impunidad

Este 25 de julio se cumple un año del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, figura central en la política de Sinaloa durante las últimas dos décadas. Exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, exalcalde de Culiacán y líder del Partido Sinaloense, Cuén fue encontrado sin vida en circunstancias que aún no han sido esclarecidas y cuyo impacto político sigue latente en la entidad.

La primera versión del crimen fue presentada por la entonces fiscal estatal, Sara Bruna Quiñónez, quien sostuvo que Cuén fue víctima de un intento de robo en una gasolinera al norte de Culiacán. Durante una conferencia de prensa, mostró un video de las cámaras de seguridad donde se observa una camioneta cargando combustible; dos sujetos armados en motocicleta se acercan por el lado del copiloto, disparan y huyen. Según la fiscal, la víctima habría recibido los disparos en ese lugar, y su acompañante lo trasladó de inmediato a un hospital, donde llegó sin vida.

Sin embargo, esa narrativa fue rápidamente puesta en duda y más tarde desacreditada por la Fiscalía General de la República (FGR), que atrajo el caso meses después. Pruebas periciales ubicaron el asesinato en el interior del rancho Huertos del Pedregal, una propiedad con presuntos vínculos con el crimen organizado.

La gravedad del caso escaló cuando, el 10 de agosto de 2024, Ismael “El Mayo” Zambada publicó una carta en la que reveló que ese mismo día fue secuestrado y entregado a autoridades estadounidenses en ese mismo rancho. En el texto, afirmó que Cuén fue asesinado ahí mismo, en medio de traiciones internas que habrían reconfigurado el poder dentro del Cártel de Sinaloa.

La escena real del crimen nunca fue preservada, el video de la gasolinera fue desacreditado y el cuerpo de Cuén fue cremado en menos de 24 horas, sin una necropsia independiente. Estas irregularidades costaron el cargo a la fiscal Sara Bruna Quiñónez.

Cuestionado al respecto, el gobernador Rubén Rocha Moya se deslindó del caso:

“No, a mí no me toca opinar sobre ese tema, porque ya me metería y contaminaría la investigación. Yo, gobernador de Sinaloa, frente al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta, pedí que el caso lo atrajera la fiscalía general. Por lo tanto, yo confío en las investigaciones que están haciendo en la fiscalía.”

La presidenta Claudia Sheinbaum también ha respaldado que el caso esté en manos de la FGR, aunque reconoció que aún no hay claridad:

“Le corresponde a la Fiscalía General de la República. Ellos, con apoyo de las instituciones del Ejecutivo cuando se solicita, hacen esta investigación y hacen este hallazgo. La fiscalía general sigue haciendo sus investigaciones. Ahí hay autonomía y tiene que seguirlas haciendo.”

Hoy, la FGR mantiene el caso bajo reserva, sin resultados visibles. A un año del crimen, no hay detenidos, no hay móvil confirmado y no se ha explicado públicamente la posible relación entre el asesinato de Cuén y la caída de “El Mayo”.