A un año de la caída de “El Mayo” Zambada, Sinaloa no logra superar la violencia

Este 25 de julio se cumple un año de la detención de Ismael “El Mayo” Zambada García, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa. Su captura desató una crisis de violencia que, lejos de superarse, ha dejado una estela de asesinatos, desplazamientos, desapariciones y eventos cancelados. A pesar de ello, el gobierno estatal mantiene el discurso de que en Sinaloa “se vive perfectamente bien”.

El 10 de agosto de 2024, Zambada envió una carta desde prisión negando haberse entregado voluntariamente. Afirmó que fue emboscado por Joaquín Guzmán López, alias “El Chapito”, y trasladado a la fuerza a Estados Unidos. El entonces presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que existían versiones contradictorias y ordenó que la investigación pasara a la Fiscalía General de la República.

“Nosotros no vamos a encubrir a nadie… Hay versiones que indican que no fue una entrega voluntaria, sino un traslado forzado desde Sinaloa, y eso debe esclarecerse”, dijo AMLO, quien también reveló que un elemento de la fiscalía estatal implicado en el caso se encontraba desaparecido.

El 9 de septiembre de 2024 inició una nueva etapa de violencia tras la caída de Zambada. El gobernador Rubén Rocha Moya nombró a Feliciano Castro Melendrez como vocero del gobierno estatal. En su primera conferencia, junto al entonces secretario de Seguridad Pública, Gerardo Mérida Sánchez, se informó que hasta el 20 de octubre ya se registraban 198 homicidios dolosos, 22 personas lesionadas por arma de fuego, 339 robos de vehículos y 183 desapariciones.

En medio de ese contexto, Rocha Moya respaldó el actuar del Ejército Mexicano. “Las fuerzas armadas han estado cuidando mucho el tema de los derechos humanos”, declaró el 24 de octubre.

Entre octubre y noviembre, narcomantas aparecieron en Culiacán exigiendo la cancelación del Palenque y la Feria Ganadera. Aunque el gobierno inicialmente aseguró que los eventos seguirían, ambos fueron suspendidos por decisión de la Unión Ganadera y los organizadores.

“La Unión Ganadera de Sinaloa y la empresa que organiza el Palenque, en coordinación con el gobierno del estado, se tomó la decisión de suspender la feria ganadera, lo cual implica el palenque. Esto se da por la coyuntura de inseguridad que cursa Sinaloa y por factores económicos que afectaban la rentabilidad del evento”, explicó Feliciano Castro.

También afirmó que no existían elementos para afirmar que grupos criminales exigieran la cancelación, y dijo que cualquier información al respecto debía ser investigada por la Fiscalía General de la República.

El 12 de enero de 2025 fueron encontrados los cuerpos sin vida de Gael, de 9 años, y Alexander, de 12, en Badiraguato. Ambos habían desaparecido dos días antes tras salir a cortar mangos. Fueron presuntamente confundidos por un grupo armado que patrullaba la zona. El crimen fue señalado como uno de los más atroces tras la detención de Zambada. No hay detenidos.

“La situación de violencia e inseguridad por la que cursa Sinaloa nos indigna, particularmente el fallecimiento por una muerte impuesta por la violencia de los niños”, declaró Feliciano Castro.

El 20 de febrero, Zambada envió una segunda carta desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Solicitó su repatriación a México argumentando que fue trasladado sin juicio de extradición, en violación de tratados internacionales. Denunció su aprehensión como un “secuestro transfronterizo clandestino” y advirtió que, sin intervención del gobierno mexicano, podría ser condenado a muerte, lo que está prohibido por la Constitución.

La carta fue confirmada por la entonces presidenta electa Claudia Sheinbaum, quien señaló que el caso sería revisado por la cancillería y la FGR, aunque su gobierno no intervendría en procesos judiciales extranjeros.

El fiscal Alejandro Gertz Manero respondió: “Desde julio del año pasado iniciamos un procedimiento por secuestro y transporte ilegal en contra de la voluntad de una persona, y además presentamos una solicitud de extradición ante Estados Unidos. Es obligación del Estado mexicano acompañar a cualquier ciudadano en juicio conforme a la Convención de Viena; no es un privilegio, es una obligación permanente”.

Gertz subrayó que, aunque México cumplió con los procedimientos legales, el caso no tuvo avances públicos ni impacto diplomático. Casi un año después, Zambada no ha tenido audiencia de fondo en Estados Unidos, lo que exhibe la lentitud del proceso judicial. Desde entonces, el tema ha desaparecido del debate público.

Entre marzo y mayo de 2025, se recrudeció la violencia en la zona serrana de Sinaloa, Durango y Chihuahua. Comunidades como El Limón, Huixiopa y La Cieneguita quedaron prácticamente vacías por los enfrentamientos. Se reportaron cuerpos calcinados, bloqueos y desplazamientos. Algunas familias llegaron a Culiacán y Guamúchil; otras permanecen escondidas sin acceso a servicios.

En junio, la violencia alcanzó un nuevo pico: Culiacán registró 207 homicidios dolosos, encabezando la lista nacional. El hallazgo más brutal fue el de 20 cuerpos en la carretera México 15 al norte de la ciudad. Cuatro estaban colgados y decapitados; los otros 16, dentro de una camioneta, uno de ellos también decapitado.

“Es parte de la situación de violencia, inseguridad que vive Sinaloa. Lamentable como toda muerte que se registra, más aún tratándose de muertes impuestas por la violencia. Cada acontecimiento nos convoca a revisar los procesos de la estrategia”, dijo Feliciano Castro.

Pese a todos estos hechos, el gobierno estatal sostiene que en Sinaloa se vive con normalidad. “En Sinaloa vivimos perfectamente bien. Los estadios llenos, las escuelas llenas… ese estigma que nos acreditan, sería bueno que se fijaran en lo bueno que tiene Sinaloa”, declaró Rocha Moya.

A un año de la caída de Zambada, los datos muestran que la violencia no ha disminuido, sino que ha alcanzado niveles históricos. El gobierno estatal mantiene que la violencia no está superada, pero insiste en proyectar normalidad.