Cumplen más de 20 días sin luz ni agua en comunidades de Tepuche y Jesús María

Habitantes de diversas comunidades rurales pertenecientes a las sindicaturas de Tepuche y Jesús María cumplieron este lunes 22 días sin energía eléctrica, situación que ha generado afectaciones en la salud de los pobladores, principalmente en niños y adultos mayores, así como pérdidas de alimentos y dificultades para el suministro de agua potable.

De acuerdo con el síndico de Tepuche, Héctor Zamudio, las comunidades afectadas incluyen Caminahuato, La Reforma y Las Huásimas, y aunque se han hecho gestiones ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE), no ha habido respuesta concreta ni solución definitiva al corte de energía.

“La gente lo que pide es que el servicio se restablezca de forma permanente, no de manera temporal como lo están manejando”, declaró Zamudio, quien aseguró que ha hecho múltiples llamadas a la CFE desde hace más de una semana, sin obtener respuesta.

El síndico indicó que han sostenido reuniones con autoridades municipales, incluyendo el secretario del Ayuntamiento, quien se comprometió a que personal de la CFE acudiría este mismo día a atender la situación, aunque los pobladores mantienen la incertidumbre y el hartazgo por la falta de acciones concretas.

La falta de energía ha generado también problemas en el suministro de agua potable, ya que las bombas no pueden operar sin electricidad. Aunque el Ayuntamiento ha enviado pipas de agua como medida emergente, la situación sigue siendo crítica.

“Imagínese los niños, los adultos mayores, personas enfermas que no soportan el calor… y sin energía no hay agua, no hay manera de conservar alimentos”, expresó Zamudio.

Vecinos de las comunidades afectadas iniciaron una manifestación pacífica, y no descartan tomar otras medidas si no obtienen soluciones. “Lo que diga la gente, yo estoy con ellos. Vamos a tomar las acciones que decidan los habitantes, pero de manera pacífica”, afirmó el síndico.

Finalmente, reconoció que se han registrado casos de deshidratación en menores y pérdidas significativas de alimentos debido a la falta de refrigeración, lo que ha elevado la preocupación entre las familias afectadas.