La temporada de graduaciones representa una oportunidad para comerciantes locales, quienes se instalan a las afueras de teatros y escuelas para ofrecer flores, globos, fotografías y otros artículos festivos. Sin embargo, las altas temperaturas y algunas restricciones impuestas por los recintos representan desafíos importantes para sus ventas.
De acuerdo con comerciantes establecidos de forma temporal en estos puntos, la demanda de productos como ramos de flores, globos metálicos y recuerdos personalizados aumenta considerablemente durante estas fechas. No obstante, el intenso calor afecta la conservación de las flores naturales, que tienden a marchitarse más rápido, lo que obliga a los vendedores a reponer mercancía con mayor frecuencia y asumir mayores costos.
Además, los comerciantes señalaron que muchas personas tienden a regatear los precios, lo que complica aún más mantener un margen de ganancia en medio de estos gastos adicionales.
A estos retos se suman las políticas de algunos teatros y espacios cerrados donde se realizan las ceremonias, los cuales han comenzado a prohibir el ingreso de globos, argumentando que obstruyen la visibilidad del escenario. Asimismo, se ha limitado el ingreso de ramos de rosas por considerar que desprenden pétalos y generan residuos.
Pese a estas condiciones, los comerciantes continúan buscando alternativas para adaptarse y aprovechar el flujo de personas que acuden a las ceremonias escolares, esperando que las ventas les permitan cerrar la temporada con resultados positivos.