El 11 de septiembre de 2001, Nueva York, Estados Unidos vivió uno de los atentados más trágicos y estremecedores de su historia. Cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por integrantes del grupo terrorista Al-Qaeda y utilizados como armas contra símbolos clave del país. Dos de ellos impactaron las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York; un tercero se estrelló contra el Pentágono, en Washington D.C., y el cuarto cayó en un campo de Pensilvania, tras la valiente intervención de pasajeros que intentaron recuperar el control.

Los vuelos involucrados fueron el American Airlines 11 y el United Airlines 175, que chocaron contra la Torre Norte y la Torre Sur del World Trade Center, respectivamente, causando el colapso total de ambos rascacielos en menos de dos horas. El vuelo American Airlines 77 se estrelló contra el Pentágono, y el United Airlines 93 se precipitó en Shanksville, Pensilvania, sin alcanzar su objetivo, presuntamente el Capitolio o la Casa Blanca.
Ese día murieron 2,977 personas, sin contar a los 19 secuestradores. De las víctimas, 2,753 fallecieron en el sitio del World Trade Center, incluidos 343 bomberos del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), 23 oficiales del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), y decenas de trabajadores, visitantes, periodistas y transeúntes.
Más allá de la tragedia inmediata, el atentado tuvo consecuencias a largo plazo: miles de sobrevivientes, rescatistas y habitantes de la zona desarrollaron enfermedades respiratorias, cánceres y trastornos derivados de la exposición prolongada a materiales tóxicos en el sitio. El Gobierno de EE. UU. lanzó entonces la llamada “Guerra contra el terrorismo”, que incluyó la invasión de Afganistán y el inicio de una nueva era en la política de seguridad nacional.
A 24 años del ataque, el recuerdo sigue vivo. Cada 11 de septiembre se realizan ceremonias conmemorativas en Ground Zero, donde se leen los nombres de las víctimas, se guardan minutos de silencio y se recuerda que la tragedia no solo cambió a una nación, sino al mundo entero.