En el marco de las manifestaciones por los 11 años del caso Ayotzinapa, un grupo de encapuchados utilizó un camión de carga para derribar la puerta del Campo Militar número 1-A, ubicado sobre avenida Conscripto, en los límites con la alcaldía Miguel Hidalgo de la Ciudad de México.
El ataque ocurrió poco antes de las 13:00 horas, luego de un mitin en el que participaron los padres de los 43 normalistas desaparecidos, quienes exigieron la entrega de 800 folios de investigación que aseguran permanecen clasificados.
El camión, con la leyenda AXEJIT importaciones especializadas en su caja, fue acomodado para impactar en reversa al menos cuatro veces contra la reja principal. Posteriormente, encapuchados lanzaron más de 30 petardos, lo que derivó en un incendio que consumió casi por completo la parte frontal del vehículo y dejó daños en la fachada militar.
En paralelo, algunos encapuchados realizaron pintas con consignas relacionadas al caso Ayotzinapa y colocaron nombres de personajes clave en la indagatoria, como Jesús Murillo Karam, ex titular de la extinta PGR.
Respuesta de las autoridades
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) intervinieron para replegar a los manifestantes, mientras que bomberos capitalinos controlaron las llamas con apoyo de chorros de agua desde el interior del complejo militar. La carga del camión —compuesta por latas de refresco, cajas y galletas— también resultó dañada.
La Sedena reforzó la vigilancia interna en el Campo Militar 1-A tras los hechos, en prevención de nuevos ataques.
Contexto
Las protestas se suman a las ocurridas en los últimos días en instalaciones castrenses de Guerrero: el lunes, en Chilpancingo, manifestantes lanzaron bombas molotov y petardos contra la 35 Zona Militar; el martes, frente al 27 Batallón de Infantería en Iguala, incendiaron una camioneta y realizaron pintas con consignas como “Fue el Ejército” y “26 de septiembre no se olvida”.