Este jueves 8 de mayo, el Vaticano anunció oficialmente la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica tras la muerte del Papa Francisco, ocurrida el pasado 21 de abril a los 88 años de edad.
El esperado momento fue confirmado con la aparición del humo blanco en la chimenea de la Capilla Sixtina, señal inequívoca de que los cardenales reunidos en cónclave lograron el consenso necesario para elegir al nuevo Sumo Pontífice.
La fumata blanca ocurrió después de varias rondas de votación, en las que participaron 133 cardenales con derecho a voto. En el primer día del cónclave, celebrado el miércoles 7 de mayo, el humo negro indicaba que aún no había un acuerdo. Sin embargo, este jueves finalmente se alcanzó una decisión.
Tras la elección, el cardenal elegido es llevado a la conocida “Sala de las Lágrimas”, donde se le reviste con la sotana blanca y se le formulan dos preguntas clave en latín:
¿Acceptasne electionem de te canonice factam in Summum Pontificem? (¿Aceptas tu elección canónica como Sumo Pontífice?)
¿Quo nomine vis vocari? (¿Con qué nombre deseas ser llamado?)
Una vez que el nuevo Papa acepta el cargo y elige su nombre, el protodiácono aparece en el balcón central de la Basílica de San Pedro para pronunciar la histórica frase:
“Nuntio vobis gaudium magnum: Habemus Papam!”
(Les anuncio una gran alegría: ¡Tenemos Papa!)
En ese momento, se da a conocer el nombre del cardenal elegido y el nombre papal que adoptará durante su pontificado. Minutos después, el nuevo pontífice aparecerá ante el mundo para dar su primer mensaje oficial como líder de la Iglesia Católica.
Hasta el momento del cierre de esta nota, aún no se ha revelado el nombre del cardenal electo, pero se espera que el anuncio ocurra en cuestión de minutos.