La Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Sinaloa realizó su tradicional Muestra de Altares y Ofrendas del Día de Muertos, con la participación de estudiantes que prepararon 30 altares para rendir homenaje a familiares y personajes que forman parte de su memoria. La actividad transformó los pasillos y la explanada de la unidad académica con flores de cempasúchil, veladoras, papel picado, calaveritas y distintos elementos propios de la tradición.
Los equipos comenzaron desde temprano con el montaje de las ofrendas, que debían estar listas para ser evaluadas a las tres de la tarde. La organización implicó distribuir tareas y reunir los componentes de cada altar, desde la estructura y la decoración hasta los alimentos y objetos personales elegidos para representar a las personas homenajeadas.
El director de la facultad, Leobardo Berrelleza Reyes, señaló que la muestra busca impulsar la cultura entre los jóvenes y darles la oportunidad de crear un altar dedicado a alguien con quien se identifiquen o a una persona que haya fallecido y permanezca en sus recuerdos. La propuesta forma parte de las actividades universitarias orientadas a fortalecer la expresión artística y la preservación de las tradiciones mexicanas.
Además de su sentido conmemorativo, la exposición funciona como una experiencia de aprendizaje fuera del formato habitual de clases. Los estudiantes deben organizarse, ponerse de acuerdo y colaborar para resolver cómo se construye y decora cada ofrenda, de modo que el proceso también fomenta el trabajo en equipo y la creatividad.
Berrelleza Reyes explicó que los participantes se repartieron distintas responsabilidades: algunos trabajaron en los escalones y la estructura, otros en las mantas y la decoración, mientras que otros reunieron alimentos y artículos personales relacionados con las personas representadas. Esa coordinación permite que cada altar tenga una composición propia y refleje las decisiones del equipo que lo elaboró.
La facultad destacó que mantener la muestra año con año contribuye a transmitir la tradición a nuevas generaciones y a conservar la memoria dentro de la comunidad universitaria. La jornada reunió el trabajo académico con una celebración cultural que recuerda a quienes ya no están, al mismo tiempo que ofrece a los estudiantes un espacio para compartir historias y expresar sus vínculos personales mediante las ofrendas.