Observatorio de la FACINE registra el sismo de Guasave y anomalías durante el eclipse de Mazatlán 

La Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad Autónoma de Sinaloa desarrolla tecnología propia para monitorear variables del clima terrestre y espacial. El proyecto, encabezado por el doctor Jesús Roberto Millán Almaraz, utiliza sensores instalados en la unidad académica para recopilar mediciones meteorológicas y geomagnéticas sin depender directamente de datos de agencias externas. 

El observatorio ha logrado registrar fenómenos naturales de relevancia, entre ellos el sismo ocurrido en Guasave, las anomalías detectadas durante el eclipse total de Sol en Mazatlán y las tormentas geoelectromagnéticas de mayo de 2024. Estos registros forman parte de una base de datos que permite a los investigadores estudiar cambios y comportamientos del entorno terrestre y espacial. 

Millán Almaraz, investigador de la División de Físico-Matemáticas, explicó que el sistema cuenta con instrumentación de diseño propio y mecanismos automatizados que trabajan de manera continua. Los equipos funcionan las 24 horas del día, los siete días de la semana, lo que permite reunir información constante y observar variaciones que podrían pasar inadvertidas con mediciones aisladas. 

Entre los aspectos que estudia el proyecto se encuentran las condiciones meteorológicas y las fluctuaciones del campo magnético terrestre. El investigador indicó que este tipo de información es importante para comprender fenómenos que pueden tener efectos en la vida cotidiana, como las interrupciones en los sistemas de telecomunicaciones relacionadas con tormentas solares. 

El desarrollo del observatorio representa también un avance para la autonomía científica de la universidad, al contar con sistemas propios para obtener datos climáticos y espaciales. De acuerdo con el equipo, parte de los resultados ya se ha publicado en revistas científicas indexadas de alcance internacional, mientras otros hallazgos permanecen en proceso de revisión para su posterior difusión. 

El proyecto se ha fortalecido con la participación de estudiantes y profesores de la facultad, así como con la incorporación de los doctores Carlos Martínez y Ángela Melgarejo, quienes aportan nuevas capacidades técnicas. También mantiene colaboración con el doctor Omar Chávez Alegría, de la Universidad Autónoma de Querétaro, quien donó el sensor electromagnético principal utilizado por el observatorio.