La inseguridad en las carreteras fue uno de los principales reclamos de representantes del autotransporte de carga durante una rueda de prensa en la que organizaciones del sector anunciaron su adhesión al paro nacional del 26 de octubre. Los transportistas afirmaron que los robos de unidades y mercancías están acompañados, en algunos casos, de agresiones y amenazas contra los operadores.
Gerardo Serrano, representante de FEMATRAT en Sinaloa, relató que en los últimos dos años le han robado cuatro camiones. Explicó que en uno de los casos más recientes, ocurrido el mes anterior, dos unidades fueron robadas y sus conductores permanecieron retenidos durante alrededor de cuatro horas, amarrados y bajo amenazas de muerte.
Serrano describió que estos hechos también generan costos adicionales para los dueños de las unidades, desde pagos exigidos durante la búsqueda de los camiones hasta primas de seguro que pueden resultar difíciles de cubrir. Mencionó como ejemplo un vehículo valuado en aproximadamente cuatro millones de pesos cuyo seguro representaba un costo elevado para su operación.
Durante la misma conferencia, José Avelino Guerrero Chávez, consejero nacional de INDECO, señaló que la preocupación principal no es únicamente la pérdida material, pues los camiones pueden contar con seguro, sino la integridad de los conductores. Dijo que existen casos en los que operadores han desaparecido después del robo de la unidad o de la carga.
Los representantes reconocieron que la incidencia no es igual en todas las entidades. Guerrero Chávez señaló que Sinaloa concentra una proporción menor de las denuncias nacionales, mientras que describió mayores problemas en algunos estados del sur. Aun así, insistió en que el riesgo para los operadores sigue siendo una preocupación para el sector.
Los transportistas también denunciaron presuntas extorsiones y abusos por parte de corporaciones policiales, así como deficiencias en la coordinación y capacitación de elementos que realizan revisiones en carretera. Afirmaron que estos problemas se suman al deterioro de las vías, la falta de paraderos seguros y las dificultades para mover mercancía sin exponer a los conductores.
Las agrupaciones pidieron a las autoridades mejorar las condiciones de seguridad, atender los reportes de robo y extorsión y ofrecer garantías reales para el tránsito de las unidades. Los señalamientos forman parte de las razones que los transportistas plantearon para sumarse a la movilización nacional del 26 de octubre.