Una investigación de la Facultad de Ingeniería Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) desarrolla materiales cementantes que podrían reducir entre 40 y 60 por ciento las emisiones de dióxido de carbono frente al cemento tradicional, de acuerdo con los datos difundidos por la institución.
La profesora e investigadora Alejandra Brambila Mendívil explicó que el proyecto trabaja con alternativas como geopolímeros y cementos híbridos. Con estos materiales se busca sustituir entre 70 y 80 por ciento del clínker, uno de los principales componentes del cemento Portland convencional y una parte importante del proceso relacionado con sus emisiones.
Para su elaboración se estudia el uso de puzolanas naturales y residuos industriales como escoria, ceniza volante, metacaolín y humo de sílice. Estos materiales tienen características que pueden permitir su aprovechamiento en nuevos productos para la construcción, en lugar de desecharlos o destinarlos a otros usos.
La propuesta busca reducir el impacto ambiental de una industria que utiliza cemento en una gran variedad de obras. Sin embargo, el desarrollo de una alternativa no significa que pueda incorporarse de inmediato a cualquier construcción: antes de llevarla a una escala industrial se deben completar pruebas que permitan conocer su resistencia, durabilidad y microestructura.
Brambila Mendívil señaló que el equipo trabaja con empresas cementeras y concreteras para avanzar hacia aplicaciones concretas. La colaboración también incluye a la Universidad Autónoma de Nuevo León y al Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, en Madrid, España.
El trabajo se encuentra en una etapa de investigación y evaluación para determinar cómo pueden utilizarse estos materiales en condiciones reales. La reducción de emisiones reportada corresponde a los resultados señalados por la UAS y deberá valorarse junto con las pruebas necesarias para su posible aplicación industrial.