El diputado del PRI en el Congreso de Sinaloa, Bernardino Antelo, advirtió que la inseguridad que se vive en el estado sigue siendo una de las principales preocupaciones para la ciudadanía, luego del asesinato del director de Tránsito de Culiacán, ocurrido el 5 de enero, un hecho que, señaló, refleja la gravedad del contexto que enfrenta la capital sinaloense.
Antelo lamentó que este nuevo episodio de violencia se sume a una serie de hechos que desde mediados de 2024 han marcado a Culiacán y a otras zonas del estado, afectando no solo a corporaciones de seguridad, sino también a la vida cotidiana de la población. Indicó que la muerte de un funcionario encargado del orden vial evidencia que la violencia no distingue cargos ni responsabilidades, y que los riesgos alcanzan incluso a quienes forman parte de las instituciones públicas.
Desde su postura, el legislador subrayó la necesidad de que estos hechos no queden impunes y de que exista una respuesta clara de las autoridades, al considerar que la inseguridad no puede normalizarse ni minimizarse con discursos oficiales. Añadió que la ciudadanía exige resultados reales y no mensajes que contradigan lo que se vive diariamente en las calles.
En ese mismo sentido, la diputada Irma Moreno expresó su inconformidad al señalar que, tras el homicidio, se difundiera información sobre un reconocimiento al alcalde de Culiacán por supuestos avances en materia de seguridad, lo que calificó como una situación cercana a una mala broma, al contrastar con la realidad que enfrentan los habitantes de la ciudad.
Ambos legisladores coincidieron en que existe una desconexión entre los reconocimientos públicos y el contexto real de inseguridad, por lo que consideraron indispensable que las autoridades asuman con seriedad la situación y atiendan las causas de la violencia. Señalaron que la prioridad debe ser garantizar la seguridad de la población y recuperar la confianza ciudadana, más allá de evaluaciones o reconocimientos que no reflejan el sentir social.