La crisis por las protestas agrícolas en la frontera norte escaló a un nivel crítico este miércoles en la Garita Mariposa, donde se registraron empujones y fuertes reclamos entre productores y transportistas, derivando en un bloqueo total: nadie entra y nadie sale hacia Estados Unidos.
El agricultor Martín Lim, presente en la zona, narró que los ánimos se encendieron cuando un grupo de transportistas, desesperados por la paralización, exigió liberar la aduana bajo la amenaza de “se quitan o los quitamos”. El intercambio verbal subió de tono rápidamente, llegando a los empujones e insultos, aunque la intervención de otros manifestantes evitó que la situación pasara a golpes mayores.
Ambiente de «agua hirviendo» Lim describió la situación actual como «un agua hirviendo», donde cualquier chispa podría detonar una confrontación mayor. Señaló que, aunque previamente habían permitido el paso por una hora como gesto de buena voluntad, la postura de los transportistas endureció el bloqueo, exigiéndose ahora que se impida también el ingreso de vehículos provenientes de Estados Unidos.
En el lugar se encuentran elementos de la Guardia Nacional, personal de aduanas y policías estatales; sin embargo, su presencia se limita a resguardar la integridad física de los presentes y evitar un estallido de violencia, sin intervenir en el desalojo de la manifestación.
Esperan respuesta de CDMX El bloqueo se mantiene por tiempo indefinido y depende de las negociaciones que líderes agrícolas sostienen actualmente en la Ciudad de México con autoridades federales, en busca de precios justos para el maíz y apoyos al campo.
Mientras tanto, cientos de unidades de carga y vehículos particulares permanecen varados en la frontera, en medio de la incertidumbre y el desgaste tras semanas de conflicto.