Durante su monólogo del pasado lunes, Jimmy Kimmel arremetió contra el movimiento político «MAGA» por supuestamente intentar lucrar con la muerte de Kirk, insinuando que buscaban desvincular al presunto asesino, Tyler Robinson, de sus filas. El comediante también criticó la reacción de Donald Trump a la tragedia, comparándola con la forma en que un «niño de 4 años lamenta la muerte de un pez». Estos comentarios encendieron la polémica, provocando una fuerte reacción en el espectro conservador.
ABC, propiedad de Disney, ha suspendido indefinidamente el programa de entrevistas nocturno «Jimmy Kimmel Live!» después de la controversia generada por los comentarios del presentador sobre la muerte del comentarista conservador Charlie Kirk. La decisión se tomó tras la presión de grupos de medios y reguladores federales.
La suspensión del programa se produjo horas después de que Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y designado por Trump, advirtiera a las emisoras sobre el riesgo de multas o la revocación de licencias si continuaban transmitiendo el programa. Poco después, Nexstar Media Group, uno de los mayores propietarios de estaciones de televisión en Estados Unidos y socio de ABC, anunció que dejaría de emitir el show en sus afiliadas. Andrew Alford, presidente de la división de radiodifusión de Nexstar, calificó los comentarios de Kimmel como «ofensivos e insensibles en un momento crítico de nuestro discurso político nacional».
La cancelación del show ha desatado un debate sobre la libertad de expresión y la presión política en los medios. El presidente Donald Trump celebró la noticia en su red social Truth Social, mientras que legisladores demócratas y grupos de defensa de la libertad de expresión han denunciado la medida como un acto de censura. La situación ha sido comparada con la reciente cancelación del show de Stephen Colbert en CBS, otro crítico vocal de Trump, lo que ha avivado las especulaciones sobre un patrón de censura.