PAS anuncia plan de reorganización interna y apertura ciudadana

El Partido Sinaloense (PAS) celebró su decimotercer aniversario con un acto conmemorativo en el Salón 53 de Culiacán. El encuentro marcó el inicio de una nueva etapa para el instituto político, en medio de un proceso de reorganización interna derivado de la ausencia de su fundador, Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Durante su intervención, el dirigente estatal del PAS, Robespierre Lizárraga Otero, explicó que la organización ha atravesado meses de análisis y reestructuración con el objetivo de reforzar su autonomía y apertura a la ciudadanía. Aseguró que el partido continuará operando como una fuerza política regional independiente de presiones externas, dispuesta a convertirse en plataforma para cualquier ciudadano, líder social o empresario interesado en impulsar causas o aspirar a un cargo de elección popular.

En cuanto a los planes electorales, Lizárraga reveló que el proyecto del PAS para la gubernatura de 2027 es contender de manera independiente, aunque reconoció que no se descarta una eventual alianza política. “La política es para ponerse de acuerdo; estamos trabajando para ir solos, pero sin cerrar la puerta a coincidencias”, puntualizó.

El dirigente subrayó que el PAS mantiene una base sólida de alrededor de 90 mil votos en las dos últimas elecciones, resultado de distintas alianzas, y que actualmente cuenta con dos diputados locales —Angélica Díaz y Víctor Antonio Corrales Burgueño— además de alcaldes, regidores y otras figuras políticas que podrían encabezar futuras candidaturas.

Lizárraga reiteró que el PAS es un proyecto colectivo que trasciende liderazgos individuales. “Sí giraba en torno a la figura de Héctor Melesio; sin embargo, su ausencia no significa la desaparición del partido, como algunos esperan”, afirmó.

El evento conmemorativo contó con la presencia de la presidenta estatal del PAN, Wendy Barajas, y del dirigente estatal del PRI, César Emiliano Gerardo, lo que reforzó el carácter abierto del encuentro en un contexto político donde las alianzas y el diálogo se mantienen como herramientas estratégicas para el futuro inmediato.