Productores agrícolas de distintas regiones de Sinaloa continúan intensificando sus acciones en busca de soluciones concretas por parte del gobierno estatal ante lo que consideran un abandono prolongado al sector primario. En un acto simbólico pero contundente, integrantes de la asociación Campesinos Unidos de Sinaloa realizaron una toma pacífica del Palacio de Gobierno como muestra de inconformidad y resistencia.
El movimiento, respaldado por diversas organizaciones del campo, surge tras semanas de movilizaciones sin respuesta efectiva a sus demandas. Entre los principales reclamos se encuentran apoyos para la comercialización del maíz, revisión de precios injustos ofrecidos por la industria y garantías de acceso a programas gubernamentales que hasta ahora, según los manifestantes, han sido aplicados de manera excluyente.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, los Campesinos Unidos expresaron que esta acción fue acordada en asamblea como siguiente paso en su lucha por justicia y reconocimiento. Denunciaron que el silencio de las autoridades ha sido constante y que la indiferencia institucional vulnera a quienes sostienen la soberanía alimentaria del país.
Con un llamado a la dignidad y a la esperanza, los productores recalcaron que no buscan confrontación, sino respuesta y compromiso. Su permanencia en el sitio refleja una postura clara: no darán marcha atrás hasta ser escuchados y atendidos como lo demanda su labor esencial en la cadena alimentaria nacional.